Normalmente, se puede recorrer Mini-Europe en entre 1,5 horas y dos horas y media, tiempo suficiente para dar la vuelta completa al circuito exterior y ver los más de 350 monumentos en miniatura, entre los que lo más destacado son la Torre Eiffel, el Big Ben y la Acrópolis de Atenas, además de elementos animados como trenes en movimiento y efectos de volcanes en erupción.
Si vas a un ritmo más pausado, haces fotos y te detienes en las instalaciones interactivas, como la exposición sobre el Muro de Berlín o las animaciones de molinos de viento, puedes alargar la visita hasta unas 2 horas y media sin prisas.
La mayoría de los visitantes lo ven todo sin problemas en apenas medio día, sobre todo si combinan Mini-Europe con el cercano Atomium o la zona de Bruparck.